El Ibex-35 comenzó la jornada en los 8.600 puntos, pero marcó sus mínimos intradiarios en los 8.500 pasadas las doce de la mañana. Ese nivel actuó como soporte para a continuación rebotar. Pero no terminó la sesión muy por encima de esos niveles. Dio un último cambio en los 8.554,40 puntos, lo que supone un descenso del 0,85%. Fue el peor indicador de la sesión. Así fue durante todo el día. A continuación se colocó el Ftse Mib de Milán, con un recorte del 0,69%. El PSI-20 de Lisboa perdió un 0,58% y el Cac 40 francés, un 0,10%. El Dax alemán terminó prácticamente en tablas, quizás porque la evolución de su balanza comercial dio motivos para el optimismo: aunque su balanza comercial tuvo un
superávit por debajo del previsto por los analistas, tanto sus importaciones como sus exportaciones crecieron más de lo esperado.