Tempus fugit. Aunque parezca mentira, pronto hará una década de aquel pacto del Tinell que quiso ser un punto y seguido al pujolismo pasado por la izquierda y que siete años y dos tripartitos después -primero con Maragall y luego con Montilla- se hundió con estrépito, cocido en su propia salsa y arrastrado por la crisis y el fiasco del Estatut. (...)
Fonte | La Vanguardia
Ningún comentario:
Publicar un comentario