(...) Después aún pasaría más tiempo y cantaría “fa vint anys que fa vint anys que tinc vint anys”. Le deseo que pueda cantarla con un agregado de veinte años más. Y así, ad libitum. Rememoro todo esto porque ya hace tiempo que veinte años se considera una medida de tiempo pasado, no sólo una cifra aleatoria. De hecho, veinte años, determinan un cambio generacional.
Fonte | La Vanguardia
Ningún comentario:
Publicar un comentario