A diferencia de las escritas, que permanecen en la piedra o en el papiro o en el soporte que sea, las palabras vuelan, como decía el hombre antiguo: «Verba volant, scripta manent». Hoy nos acosan los mensajes breves del correo electrónico (o largos: «Queridos compañeros y queridas compañeras»), que gracias a la técnica podemos borrar de un teclazo; pero aquí me refiero tan sólo al abuso de esas personas que han dado en suponer con cinismo que su verborrea interesa a todo el mundo.
Fonte | ABC
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