
(...) En teoría, la violación de la libre circulación de personas provocaría la cancelación automática —“cláusula guillotina”— de lo que en la jerga comunitaria se llama Bilaterales I y que son una serie de acuerdos en
referéndum tras intensos debates en el año 2000 y que garantizan a Suiza entre otras muchas cosas el acceso a un mercado de 490 millones de consumidores.
Se trataba de buscar una solución
ad hoc para un no-socio rico y encajado en medio de la Unión. Fuentes oficiales interpretan en Berna que si caen esos acuerdos, todos los intereses mutuos y pactos estarán sobre la mesa, lo que equivaldría a empezar a negociar de cero. De abrirse el gran bazar, la UE tiene mucho que perder (...)
Fonte | El País
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