Los arzobispos, obispos o Legionarios de Cristo Rey que incidían en ellas eran discretamente blanqueados por sus pares, en vez de verse arrastrados -o tempora, o mores!- ante los tribunales civiles y obligados a pagar indemnizaciones millonarias a fin de acallar la voz de quienes supuestamente sufrieron sus abusos. La "osadía" y "displicente ligereza" actuales, ¿apuntan también a los que sacan a relucir tanto trapillo sucio?
Fonte | El País
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