Que Paul McCartney deje de fumar marihuana puede parecer una absoluta trivialidad, pero eso significa ignorar lo que los porros han significado para el exbeatle y para toda una generación, sino varias: para todos aquellos que eran jóvenes en los años sesenta y en los años setenta, cuando el lema haz el amor y no la guerra era el que movía el mundo. Ahora, los jóvenes europeos y norteamericanos se preguntan si hay que acabar con el capitalismo o simplemente hay que reformarlo. ¡O tempora, o mores!, que decía Cicerón. Qué tiempos, qué costumbres.
Fonte | El País
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