
Asimismo, el autor suministra píldoras aforísticas ("el dandismo es la estética de la desesperación"), establece un mapa de afinidades electivas (José Gorostiza, René Char, Cortázar) y censura los residuos de una cultura que ha sustituido el fuego ceremonial por el áureo becerro del progreso. Tampoco faltan interesantes apuntes críticos.
Después de que Harold Bloom haya caldeado ánimos y levantado ampollas con la enésima proclamación del
nihil novum sub sole, conviene recordar que Octavio Paz ya advirtió que la literatura rara vez avanza en línea recta, sino que prefiere expandirse a través de senderos que se bifurcan.
Fonte | ElPaís
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