xoves, 6 de decembro de 2018

Lapsus linguae - El mundo (10/01/2012)

CUANDO EL pasado 11 diciembre el ministro Gallardón anunció en las Cortes la reforma del Código Penal a fin de introducir la cadena perpetua revisable para crímenes atroces, al portavoz del PSOE Julio Villarrubia se le fue la lengua: acusó al gobierno de «indecencia» y de ser «fuerte con los débiles y débil con los fuertes». O sea, que los terroristas de ETA, los yihadistas de la matanza de Atocha, los pederastas que secuestran niños, los violan y asesinan, los capos mafiosos de la droga, no son más que pobres robagallinas a los que Rajoy persigue con una indecente saña. Se le fue la lengua, sí, a don Julio Villarrubia. Pero de la abundancia del corazón habla la boca. No fue un lapsus linguae del portavoz socialista; fue la expresión precisa del alma de un poszapaterismo que, amén de haber perdido el contacto con el suelo, dejó de ser un partido socialdemócrata para pasarse a las filas de la más inmadura progresía (...)

Fonte | www.elmundo.es 

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