La prueba practicada (interrogatorios a implicados y testigos y documentos aportados) deja «un margen de duda suficiente y razonable sobre la verdadera intención y participación en los hechos de los acusados, lo que en todo caso debe favorecerles en la correcta aplicación del principio in dubio pro reo», asegura el tribunal; es decir, en caso de duda prima la visión más favorable para el acusado. (...)
Fonte | ABC
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