La brillante nueva novela de Martin Amis, de amoral moralidad como las obras de su maestro Nabokov, ya no forma parte de la obra de unenfant terrible, sino de los escritos de un viejo indecente. Bukowski se sintió decrépito cuando ya lo era; Amis, en cambio, presiente su decrepitud, pero no la asume.
Fonte | El País
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